sábado, 4 de octubre de 2008

"El Silencio de tu Ausencia" (Cuento)


Caminó pausadamente hacia la ventana, levantó su mano y puso uno de sus delicados dedos sobre el cristal como si tratara de tocar el tenue rocío que lo cubría.



Esa madrugada era particularmente fría y extraña. El insomnio se había hecho presente como tantas veces.



Acercó la taza de café caliente a sus labios, sopló suavemente y le dio un sorbo. El aroma le recordaba los días a su lado. Hacia ya 7 años que no sabia de él, sin embargo no había un solo día que no rondara en su cabeza aquel recuerdo de sus manos acariciando lentamente su cabello mientras le decía cuanto la amaba.



- Nuestro amor será como una flecha de dos puntas....



Siempre recordaba las ultimas palabras que él pronuncio antes de decir adiós. La sensación de abandono inundaba su cuerpo cada vez que pensaba en él. Será acaso el único al que amará verdaderamente en su vida?



Seguía viendo como las gotas resbalaban perezosamente sobre el cristal, ensimismada en sus pensamientos haciéndose la pregunta que ya era obligatoria: ¿Él pensará también en mi?.



-Quiero creer que si, necesito creer que si....



Al darse cuenta que pensó en voz alta, se extrañó de lo temblorosa que salia su voz. Este tema realmente la emocionaba... incluso después de tantos años.



Bebió nuevamente de la taza sintiendo como el calor de sus manos contrastaba con el frio de su cara.



De repente sintió los brazos cálidos del hombre que ahora dormía en su cama.


- Que pasa cariño, insomnio?
- Si, ya sabes....
- Ven, hace mucho frio, ven a la cama.
- Si, en un momento... quiero estar sola...


Un escalofrío recorrió su ser al darse cuenta que en realidad siempre había estado sola...


El hombre que compartía su cama no compartía su corazón, él mañana desaparecería como muchos lo habían hecho en un pasado, tal vez volvería esporádicamente pero nada mas.


Una lágrima rodó por su mejilla, pero la secó inmediatamente con su mano sintiendo una inmensa rabia hacia ella misma. No podía darse el lujo de ser débil. Necesitaba el dinero...



Volvió a la cama y despidió a su cliente con un beso deseándole un buen viaje de regreso con su familia.


Sintió celos.


De nuevo.... sola....

7 comentarios:

Karlita dijo...

"Lo que nunca fue tuyo, nunca lo será, por el contrario si regresa, siempre lo fue". Algunas veces hay que dejar ir sin miramientos para darnos cuenta que nos pertenece y que no....
Muy bueno amiga, a veces tratamos de llenar vacios con tapones desechables.

Mauricio Maciel dijo...

Buen cuento, aunque no solo cuenta la experiencia a la hora de escribir, también se puede valer de la imaginación y de la necesidad de expresarse.

Saludos!!
Mauricio.

Cabrón Insensible dijo...

Yo pensaba que las prostitutas después de una jornada laboral iban a emborracharse e inhalar cocaína, o en su defecto cuidar a su hijo bastardo...

jaja más allá de mi comentario mamila, me gustó mucho.

esteban lob dijo...

Buen cuento.

Pese a lo corto, su final me resultó inesperado.

Un abrazo desde Chile.

Anónimo dijo...

Así son los vacíos.

Independientemente de que lo hiciera por dinero, lanzarse al desenfreno para olvidar o perderse, al final te deja más harta y cansada de todo.

Gracias por pasar por mi blog :)

Verdaderoyo dijo...

Es un buen cuento, aunque tengo que agregar que algunos cuentos nacen de situaciones similares vividas, por quienes los escriben.
Espero no sea el caso tuyo y si lo es, pues, no se que decir.
Saludos

Mariana dijo...

Muchas gracias por sus comentarios!! y no, teófilo, no es una vivencia personal ajajajaja gracias a Dios no he tenido que recurrir a eso y creo que ni podria.

Beshos!!

Volver al inicio Volver arriba Del conge y otras cosas. Theme ligneous by pure-essence.net. Bloggerized by Chica Blogger.