Decidí meterme a un centro deportivo muy famoso, ese que tiene hasta una canción con unos mmm... personajes de tendencias homosexuales (no quiero herir susceptibilidades con cualquier adjetivo que pudiera utilizar) vestidos de jefe indio, policía, albañil, etc. Estaba muy emocionada, pues, como en el melate, ya me veía con un cuerpo escultural teniendo a todos los hombres a mis pies.
Como siempre me han gustado las cosas como de relajación, decidí meterme a una clase tipo yoga, pues se me acomodaba perfectamente el horario.
Cuando llegue por primera vez a la clase era muy temprano y aún no llegaba nadie, así que me senté en las gradas del gimnasio a esperar a que empezara. Cuando de repente lo vi entrar: Un hombre de aprox. 1.75, entrecano, delgado, atlético, con una larga barba blanca, porte elegante y con 58 años a sus espaldas. Me saludó muy amablemente y me preguntó si venia a la clase, le respondí que si y se presentó como el profesor.
Empezó la clase y me di cuenta que era la mas chiquita de edad. Todos ya estaban entre los 40s y los 60s. Pero me hicieron sentir muy cómoda entre ellos. Así que ahí las edades no eran un obstáculo para convivir y pasártela bien.
Con el paso del tiempo, me iba agradando mas y mas el profesor, pues tenia una gracia y un porte que solo los años te pueden dar. A pesar de tener casi 40 años mas, yo fantaseaba con que me hiciera caso, pero luego volvía a la tierra pensando que cómo podría posar sus ojos en una pobre mortal como yo.
Cuando se terminaba la clase todas las señoras lo rodeaban como gallinas cacaraqueando cuánto les había gustado la clase, lo flexible, y pues de paso el excelente esposo y padre que se "veía" que era.
Después de un mes de asistir a su clase, él empezó a buscarme platica, yo encantada de la vida. Nos quedabamos al final de la clase platicando y le ayudaba a cerrar el gimnasio. Me platicaba de cosas que me tenían apantallada y acrecentaban mi admiración hacia él.
Un día en especial nos habíamos quedado mucho tiempo platicando, como siempre, él hablaba y yo escuchaba con la baba suelta, cuando de repente sin decir agua va, que me planta un beso... jajaaj de esos de pollo... pero era mi primer beso!!! (acuerdense que era una ñoña) No pues me quede en total shock, como si me hubiera desmayado pero sin estar inconsciente. Me preguntó que si estaba bien, le dije que si de manera automática. Salimos del gimnasio, yo todavía sacada de onda y él como si nada hubiera pasado.
Al siguiente día, después de no haber dormido la mitad de la noche pensando en lo que sucedió, volví a ir a la clase como siempre lo hacia. Cuando termino me dijo que me quedara y lo hice. Me pidió una disculpa por haber sido tan impulsivo y le respondí que no había necesidad de pedir disculpas por que me había gustado lo que había hecho. Se rio y me dijo: Eres una picara (andaaaaa jajajaaj).
Desde ese momento empezamos una relación.... mi primer novio y era casado, con hijas mayores que yo y con muchas restricciones. Pero yo lo amaba y mucho (o eso pensaba) por eso no me importaba vernos a escondidas, mandarnos cartas en vez de hablarnos por teléfono y solo verlo unos cuantos minutos después de la clase.
Duramos casi un año y medio juntos y en ese tiempo me enseño cosas que hasta esa fecha yo no había podido aprender, como a valorarme como soy, que no importa si somos altas o bajitas, gorditas o flaquitas, blancas o morenas, con enormes traseros o con pequeños traseros jajajaaj, somos personas y valemos mucho por ese simple hecho. Me enseño que el amar incondicionalmente implica tener que adaptarte a muchas condiciones. Que la vida es muy dura y que no siempre podemos tener lo que queremos por mas que creamos merecerlo. Pero también me enseño a valorar ese sentimiento que es el amor y a que cuando lo tenemos hay que disfrutarlo al máximo por que nunca se sabe cuando pudiera acabar.
Después de ese tiempo, él decidió terminar la relación por que se dio cuenta que no íbamos a parar en nada bueno, y aunque me dolió, lo entendí.
Pasó y pasó el tiempo, cuando un miércoles en la tarde, después de siete años de no saber nada de él me llamó y me invito un café. Al llegar al lugar acordado me di cuenta que era el mismo hombre que yo había conocido, pero con la conversación me di cuenta que ya no era yo la misma niña que él había conocido. Ya había vivido y todo era diferente.
No nos volvimos a ver nunca mas... y a veces pienso.... habré sido la inyección de juventud que necesitaba y solo por eso me busco? Habrá sido mi trampolín hacia la vida y solo por eso estuve con él?... Ese amor habrá sido sincero por ambas partes?... Que habría pasado si nunca nos hubiéramos conocido?.....
El caso es que nos conocimos y ahora él es lo que es y yo soy lo que soy.






